Conocido a nivel nacional como la "Capital del Mueble", Paços de Ferreira afirmase económicamente a través de una actividad industrial dinámica que viene haciendo que los índices demográficos municipales crezcan. Diversificada en la especificidade de los productos y en la dimensión de las exploraciones, la industria del mobiliario se ha afirmado por la calidad y por la capacidad de satisfacción de encargos y por una estrategia de marketing agresiva de que son ejemplo la creación de grandes espacios de exposición y de una grande Feria anual de mobiliario.
De una industria tradicional, el mobiliario de Paços de Ferreira se ha transformado, con los tiempos, en una actividad moderna y competitiva, a que no falta la preocupación de la innovación, como lo prueban los sucesivos concursos de Diseño y el recurso a nombres tan sonantes como Siza Vieira.
Pero si el mobiliario es actualmente la imagen de marca del municipio de Paços de Ferreira, no deberá olvidarse la importancia de la industria textil, una producción significativa del municipio.
Sin embargo, si el municipio de Paços de Ferreira se afirma en los días de hoy por su modernidad y por su dinamismo económico, mantiene pergaminos históricos evidentes, fundamento de una identidad cultural innegable. Y algunas estructuras culturales, como el Museo Municipal, el Museo de Citânia de Sanfins y la propia Citânia, afirman los valores patrimoniales del municipio mucho más allá de sus fronteras.
De hecho, es en la cultura castreja que Paços de Ferreira, a través de Sanfins, afirma hoy un predominio a nivel nacional. Merced de la existencia de una estancia arqueológica invulgar y del estudio cuidado y persistente de variados arqueólogos al largo del siglo XX, Sanfins se volvió el exponente máximo en la cultura castreja del noroeste peninsular.
Integrada en las Tierras de Sousa, en la Alta Edad Media, el territorio de la actual Paços de Ferreira tuvo, durante siglos, en el Monasterio de Ferreira su mayor influencia.
Situado en una zona de transición, ligado simultáneamente al interior y al litoral, con la identidad de Douro ejerciendo una influencia marcante, el actual territorio de Paços de Ferreira creció al largo de siglos integrado en las más diversificadas unidades civiles, jurídicas y religiosas. Los municipios de Refojos de Riba d’Ave y de Aguiar de Sousa congregaron la mayor parte de las pedanías que hoy constituyen el municipio, con una fuerte conexión jurídica a la comarca de Oporto y la división entre los obispados de Braga y Oporto.
El municipio, así como lo conocemos hoy, fue definido en el siglo XIX, en el decurso de la reforma administrativa liberal que reorganizó el país, extinguiendo cerca de 700 municipios y dando origen al mapa administrativo que aún hoy nos rige. Es a través del Decreto de 6 de noviembre de 1836, firmado por D. Maria II, que se define la constitución de los nuevos municipios y surge en el extenso listage el municipio de Paços de Ferreira.
El surgimiento del nuevo municipio aparece en una altura en la que la actividad esencial de su población era la agricultura, complementada con algunas actividades artesanales en que la cestería, la tanoaría, los telares, las moliendas, los tamanqueros, los hojalateros y los coheteros se destacaban.
En el decurso del siglo XIX, los llamados "brasileños de torna-viaje" van a desempeñar un papel extremadamente importante en Paços de Ferreira por el capital que introducen en la economía local y por la influencia política que asumen en el nuevo municipio.
A poco y poco, mucho merced del mercado próximo de Oporto y de los accesos faciles a aquella ciudad, van aumentando y proliferando los pequeños oficios, lentamente transformados en fábricas. Y el trabajo de la madera es, en Paços de Ferreira, una actividad que radica en esta incipiente actividad industrial del final del siglo XIX. Ya en 1920, en Freamunde, existía una importante Fábrica de Mobiliario Escolar, anunciadora de una pujanza industrial que la segunda mitad del siglo XX vino a confirmar.
Despues la Revolución de abril y la imposición del Poder Local, el municipio de Paços de Ferreira pudo aprovechar las condiciones colocadas a su disposición, creando las infraestructuras modernas esenciales a la calidad de vida de sus poblaciones.
Paços de Ferreira tiene el feriado principal el 6 de noviembre, conmemorando el día de 1836 en que la reina D. Maria II firmó el decreto de constitución del municipio de Paços de Ferreira. En el año de 1993, el 20 de mayo, la Asamblea de la República apruebó por mayoría el pasaje de Paços de Ferreira a Ciudad.